Cómo se calcula el resultado de un futuro, y por qué anotas puntos y no precio de compra

El resultado de un futuro, lo que tu bróker llama P&L, sale de una sola multiplicación:
puntos × valor del punto × contratos
Fíjate en lo que no está ahí: el precio al que entraste. La cuenta solo usa el recorrido, o sea cuántos puntos se movió el precio entre que abriste y cerraste. Por eso Million Club no te pide ningún precio de entrada al abrir un futuro, y por eso al cerrarlo basta con un número.
Con cifras: 2 contratos de NQ cerrados con 10 puntos a favor son 10 × $20 × 2 = $400. Esos mismos 10 puntos en contra son 10 × $20 × 2 = −$400. Es la misma multiplicación, y no sabe hacia dónde vas.
¿Por qué no hace falta el precio al que entraste?
Porque en la fórmula el precio de entrada se cancela solo. Lo que entra en la cuenta es la resta entre las dos puntas, no las dos puntas.
Míralo con el ejemplo que la propia app pone debajo del campo de cierre: si el NQ pasó de 21,500 a 21,550 mientras estabas Largo, ganaste 50 puntos. Si hubiera pasado de 20,100 a 20,150, habrías ganado exactamente los mismos 50 puntos y exactamente el mismo dinero. Los niveles cambian; la operación es la misma.
Ahí está la diferencia de fondo con una acción. En una acción el precio de compra es el dato: sin él no hay ganancia que calcular, porque la ganancia es literalmente la diferencia contra lo que pagaste. En un futuro no compras nada a un precio, así que el nivel de entrada es una anotación de contabilidad, no el dato de la operación. Lo que cuenta es el recorrido, y el recorrido es un solo número.
La definición corta de la pieza que convierte ese recorrido en dinero está en el diccionario del inversor.
¿Qué te pide entonces al abrir la posición?
Cuatro cosas, y ninguna de ellas es un precio:
| Campo | Qué eliges o escribes |
|---|---|
| Futuro | El contrato, de un desplegable con 17 |
| Largo ↑ / Corto ↓ | Largo si ganas cuando sube, Corto si ganas cuando baja |
| Contratos | Cuántos contratos abriste |
| Fecha entrada | El día que los abriste |
No es un olvido ni una funcionalidad a medias: es la decisión de diseño que cuenta esta guía. La propia pantalla te lo dice mientras rellenas, “Anotas cuánto ganaste o perdiste al cerrar la posición”.
¿Qué escribes al cerrar?
Un solo número, en dólares y con su signo: lo que ganaste o perdiste en
total, tal como te lo enseña tu bróker. El campo se llama Ganancia o
pérdida y su ejemplo es literalmente +400 o -150. Ganaste 400, escribes
400. Perdiste 150, escribes −150.
No tienes que convertir nada a puntos. Al revés: mientras escribes, debajo del campo aparece la conversión hecha. Con 2 contratos de NQ y 400 dólares, sale “≈ +10 puntos por contrato”. Está ahí para que compruebes, antes de guardar, que la operación que va a quedar registrada es la que tenías en la cabeza. Si esos puntos no se parecen a los tuyos, casi siempre es que el número de contratos está mal.
¿Por qué el campo va en dólares si lo que se guarda son puntos?
Por dos razones, y la segunda es la interesante.
La primera es de cabeza: no piensas en “gané 20 puntos por contrato”. Piensas “gané $400”, porque es la cifra que tiene delante en la pantalla de su bróker. Pedirte puntos era pedirte que hicieras tú una división para que nosotros deshiciéramos la misma división después.
La segunda es de confianza. Al escribir dólares, el valor del punto se cancela en la ida y la vuelta:
- puntos = $400 ÷ ($20 × 2) = 10
- dinero = 10 × $20 × 2 = $400
Vuelve a salir $400. Y volvería a salir $400 aunque nuestra tabla del valor del punto estuviera equivocada, porque el mismo número que se usa para dividir se usa después para multiplicar. El dinero que queda anotado es exactamente el que escribiste tú, no una cifra que nosotros hayamos reconstruido. Si te hubiéramos pedido puntos, la exactitud de tu historial dependería de que acertáramos con los 17 contratos, y esa no es una dependencia que tenga que cargar tu bitácora.
¿Y por qué guardar puntos en lugar de los dólares?
Porque los puntos son una tasa por contrato y los dólares son un total, y un total mezcla dos cosas distintas: cuánto se movió el mercado y cuántos contratos llevabas encima.
Dos cierres de $400 con el mismo contrato pueden ser operaciones que no se parecen en nada:
| Lo que cerraste | Dólares | Puntos por contrato |
|---|---|---|
| 1 contrato de MNQ | +$400 | +200 |
| 10 contratos de MNQ | +$400 | +20 |
El de arriba capturó un movimiento diez veces mayor con una décima parte del tamaño. En dólares las dos filas son iguales; en puntos se ve al instante que no lo son. Y las mismas dos filas en contra, −$400, dicen lo mismo hacia abajo: −200 puntos y −20 puntos.
Por eso los puntos son lo que ves después en tu historial. En la bitácora de la posición, un cierre de ese primer tipo aparece como Cierre +200 pts, y el export de operaciones trae una columna Puntos con esa misma cifra.
¿Se puede anotar un cierre de cero?
Sí. Si escribes 0, verás “≈ 0 puntos por contrato” debajo y una Ganancia de cero, y la operación se guarda sin protestar.
Ojo con lo que significa el cero aquí, porque no es lo mismo que en los otros campos de cierre de la app. En un futuro el campo no pide un precio, pide un resultado, y un resultado de cero quiere decir que la operación acabó donde empezó: ni ganaste ni perdiste.
En una acción o en una opción el campo pide un precio de venta, así que un cero ahí significa lo contrario: que no te dieron nada por ella y perdiste todo lo que pusiste. También se puede anotar, pero es otra cosa.
En los dos casos, la operación ocurrió de verdad, y dejarla sin anotar te deja una posición abierta que ya no existe y un porcentaje de aciertos calculado sobre menos operaciones de las que hiciste.
Esa operación que acaba donde empezó tiene nombre, y también tiene su propia guía, con lo que cuenta y lo que no cuenta después: qué es un scratch trade.
¿Y si me equivoqué al anotar la apertura?
Aquí se ve la consecuencia más práctica de todo lo anterior: corregir la apertura de un futuro no puede cambiar lo que ganaste, porque no hay ningún precio de entrada que corregir. El resultado que anotaste al cerrar sigue siendo el mismo número que escribiste.
En una acción no funciona así, y es lógico que no funcione: si corriges el precio al que compraste, la ganancia de cada venta de ese lote se recalcula sola, porque esa ganancia se medía contra el precio que acabas de cambiar.
Los dos comportamientos son correctos. Son distintos porque los dos productos guardan datos distintos, no porque uno esté a medio hacer.
¿Y si lo que cerraste fue una acción o una opción?
Entonces vuelve la resta, porque en las dos sí anotaste un precio al entrar.
En una acción, tu ganancia es lo que recibiste por la venta menos lo que te costó comprarla, con las comisiones de los dos lados dentro. La cuenta, con el ejemplo de comprar a 50 y vender a 70, está en cómo calcular la ganancia de una acción.
En una opción es la misma resta con otras unidades: los dos precios van por contrato entero y multiplicas por los contratos que cerraste. Está en cómo calcular la ganancia de una opción, que además cuenta qué datos del contrato no entran en la cuenta.
¿Qué me llevo de todo esto?
- El resultado de un futuro es puntos × valor del punto × contratos, y el precio de entrada no está en esa cuenta.
- Por eso al abrir no se anota ningún precio: contrato, dirección, contratos y fecha.
- Al cerrar escribes dólares con signo y la app te enseña la equivalencia en puntos antes de guardar.
- Se guardan los puntos porque son una tasa por contrato: separan cuánto se movió el mercado de cuántos contratos llevabas.
- La app no conoce el precio de ningún mercado, así que nada de esto te dice cómo va una posición abierta: eso lo miras en tu bróker.
- Cuánto vale un punto en tu contrato está en cuánto vale un punto en cada futuro, y el caso del oro, donde un punto es un dólar de la onza, en cuánto vale un punto en el oro.
- El paso a paso, campo por campo, está en cómo anotar un futuro.
Esto es información general para entender cómo se calcula el resultado de un futuro, no asesoramiento financiero ni fiscal, ni una invitación a operar con futuros. La misma multiplicación que convierte un movimiento pequeño en una ganancia grande convierte un movimiento pequeño en una pérdida grande. Para decisiones sobre tus inversiones, consulta con un profesional que conozca tu situación concreta.
