Qué mirar en un bróker si vas a operar futuros: cuatro datos y un resultado

Un futuro se anota con cuatro datos y un resultado: qué contrato, si entraste largo o corto, cuántos contratos, el día que entraste y, al cerrar, lo que ganaste o perdiste. Fíjate en lo que no aparece en esa lista: ningún precio. Y como si entraste largo o corto, cuántos contratos y qué día fue te lo sabes tú, a tu bróker solo le tienes que pedir dos cosas, el contrato exacto y la cifra del resultado.

Antes que nada hay una pregunta que conviene hacer a tiempo, y es que que tu bróker te deje comprar acciones no significa que te deje operar futuros. Son dos permisos distintos dentro de la misma casa, así que pregúntalo antes de abrir la cuenta y no después.

Los cuatro datos y el resultado, con lo que hace cada uno:

En Million Club son exactamente esos: eliges el contrato de un desplegable, marcas Largo ↑ o Corto ↓, escribes cuántos Contratos y la Fecha entrada, y al cerrar añades un campo más, Ganancia o pérdida, en dólares. Million Club no es un bróker: no abre ni cierra posiciones, y lo que tenga dentro lo escribes tú a mano. El orden completo con el que se elige una casa está en cómo elegir un bróker, y los nombres que publico, en a qué brókers les aplicas los dos criterios.

¿Por qué el criterio no es el precio que ves en pantalla?

Porque el resultado en dinero sale de tu bróker, que es quien cerró la posición, y no de una pantalla que mire cotizaciones por ti. Lo que compruebas es otra cosa, más aburrida y más importante: que quede claro cuál de todos los contratos era el tuyo.

Y hay que comprobarlo porque hay contratos que se llaman casi igual. Pide esto con estas palabras: que en lo que te entreguen aparezca el símbolo del contrato, no una descripción. “Nasdaq” no es un contrato, es una familia de contratos, y dentro de esa familia hay dos que se parecen mucho y no valen lo mismo.

¿Qué pasa si confundes un contrato con su versión micro?

Que tu historial se descuadra por diez, y el error se lee como un buen mes. Se ve mejor con números pequeños.

Imagina que operas el Nasdaq y sales con 10 puntos a favor, o sea que el índice se movió diez unidades en tu dirección desde que entraste, y así es como te lo dice tu bróker: en puntos. Ahora viene la pregunta que lo decide todo: ¿era NQ o era MNQ? Un punto del NQ vale $20 y un punto del MNQ, que es el mismo índice en tamaño pequeño, vale $2: diez veces menos. Con esos 10 puntos a favor, en NQ el resultado son $200 y en MNQ son $20. Los dos se llaman parecido y se leen parecido en la pantalla, y una operación vale diez veces la otra.

Si operaste MNQ y lo apuntas como si fuera NQ, tu registro va a decir que ganaste $200 el día que ganaste $20. Y el problema no se queda en esa operación: repite la confusión veinte veces y tu año entero queda multiplicado por diez, que ya no es un error de una casilla, es una historia falsa sobre cómo te está yendo. La diferencia entre esos dos contratos, punto por punto, está en NQ o MNQ.

Por eso, cuando anotes la operación, el contrato que elijas en el desplegable tiene que ser el mismo símbolo que dice tu confirmación, letra por letra.

¿El valor del punto sirve para elegir bróker?

No sirve, porque el valor del punto no es de la casa: es del contrato, y es el mismo lo abras donde lo abras. Un punto del oro, el GC, vale $100, y eso no cambia según quién te lo ejecute.

Así que no lo uses para comparar casas. Úsalo para lo otro, que sí depende de ti: saber cuánto dinero mueve cada punto antes de entrar. Los tienes todos, contrato por contrato, en cuánto vale un punto en cada futuro, y cómo se convierten los puntos en dólares está en cómo se calcula el resultado de un futuro.

¿Qué le preguntas a tu bróker, y en qué orden?

  1. ¿Me dejas operar futuros y qué me pides para eso? Va primera porque es la que puede terminar la conversación: si la respuesta es que no, ya no importa nada más de esa casa.
  2. ¿En lo que me entregas aparece el símbolo del contrato y su mes de vencimiento? Con el símbolo y el mes tienes identificada la posición sin ninguna duda. Con una descripción como “índice Nasdaq” no la tienes, y es justo la confusión del ejemplo de arriba.
  3. ¿Me das el resultado de cada posición cerrada, una por una? Un saldo diario no te sirve, porque lo que tú anotas es una operación y no un día: si el lunes cerraste dos posiciones, una ganando y otra perdiendo, el saldo del lunes te enseña la resta y te esconde las dos.
  4. ¿Puedo bajarme todo eso en un archivo? Ver los datos en la pantalla es una cosa y poder guardarlos es otra, y la segunda es la que sigue siendo tuya el día que te cambies de casa.
  5. Guarda por escrito lo que te contesten. Si preguntaste por el chat o por correo, quédate con la respuesta. No es desconfianza, es que dentro de un año no vas a acordarte de quién te dijo qué, y ese papel es el que te evita discutir de memoria.

Esto es información general, no asesoramiento financiero ni fiscal, y no sustituye a lo que publique tu bróker. Para decisiones importantes sobre tus inversiones, consulta con un profesional que conozca tu situación.

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