¿Qué es un contrato de futuros? Y qué quiere decir que uno sea micro

Un contorno rectangular grande con dos piezas pequeñas macizas apoyadas dentro, y a su derecha una línea vertical de puntos que termina en el suelo común

Un contrato de futuros es un acuerdo estandarizado para comprar o vender una cantidad determinada de algo, un índice, oro, petróleo, en una fecha futura y a un precio pactado hoy. Un micro es ese mismo contrato en versión pequeña: el MNQ es el micro del NQ, sigue el mismo índice y se mueve igual, solo que cada punto vale $2 en vez de $20.

Esta guía es la definición y nada más: qué es el contrato, qué no compras cuando abres uno, en qué se diferencia de una opción y qué significa la palabra micro. Las dos preguntas que vienen justo después ya tienen su propia página, así que aquí no se repiten: cuáles son los seis micros del catálogo está en cuáles son los futuros micro, y cuánto vale un punto en cada contrato está en cuánto vale un punto en cada futuro.

¿Qué compras exactamente cuando abres un futuro?

Nada. Y esa es la diferencia de fondo con una acción.

Cuando compras una acción pasas a ser dueño de una parte diminuta de una empresa: existe algo tuyo, con tu nombre, que puedes tener veinte años. Cuando abres un futuro no adquieres nada de eso. Lo que tienes es una posición: un compromiso abierto sobre cómo se va a mover un precio, que se cierra tomando la posición contraria antes de la fecha del contrato.

De ahí salen tres consecuencias que conviene tener claras desde el principio:

Cómo termina un contrato que se lleva hasta su fecha lo fija el mercado donde cotiza, y cambia de un contrato a otro. Lo que sí es igual en todos: mientras la posición está abierta, lo único que se mueve es la distancia entre el precio de entrada y el de salida, medida en puntos.

¿En qué se diferencia de una opción?

Una opción es un derecho. Un futuro es un compromiso. Todo lo demás sale de ahí.

Opción comprada Futuro
Qué tienes El derecho a comprar o vender a un precio fijado Una posición abierta sobre el movimiento del precio
Qué pagas al abrir La prima, que sale de tu cuenta ese día Ningún precio de entrada: tu bróker te pide un margen
Si no te sirve Lo dejas caducar y pierdes la prima, ni un dólar más No hay nada que dejar caducar: cierras la posición
Cuánto se mueve tu dinero Prima por 100 acciones del subyacente Puntos por el valor del punto de ese contrato

La fila que hay que leer dos veces es la tercera. Quien compra una opción tiene un suelo conocido desde el primer día, que es lo que pagó por ella. Un futuro no trae ese suelo: mientras la posición siga abierta, cada punto en contra pesa exactamente lo mismo que cada punto a favor, y no hay una versión de “lo dejo caducar y ya está”.

Qué es una opción, con las dos direcciones y sus números, está en qué es una opción call y una put.

¿Qué quiere decir que un contrato sea micro?

Que es la versión pequeña de un contrato grande del mismo mercado, con un punto que vale la décima parte.

MNQ y NQ siguen el mismo índice y se mueven a la vez. Lo único que cambia es cuánto dinero hay detrás de cada punto:

Contrato Un punto 40 puntos con 3 contratos
MNQ, Micro Nasdaq 100 $2 $240
NQ, Nasdaq 100 E-mini $20 $2,400

El mismo movimiento, la misma decisión, diez veces más dinero en juego. Y si esos 40 puntos van en contra, las dos columnas salen iguales con el signo cambiado: −$240 y −$2,400.

Una advertencia que cabe en una línea y evita malentendidos caros: micro no quiere decir seguro, quiere decir diez veces más pequeño. Diez micros mueven lo mismo que un contrato grande, y el nombre no pone ningún tope. La lista de los seis micros que hay en el catálogo, cada uno con su contrato grande al lado, está en cuáles son los futuros micro, y la comparación movimiento a movimiento de esta misma pareja, en NQ o MNQ.

¿Por qué se habla de puntos y no de precio?

Porque en un futuro el precio de entrada no aparece en ninguna cuenta. Lo que decide tu resultado es cuánto se movió el mercado entre las dos puntas:

puntos × valor del punto × contratos

Ese segundo factor, el valor del punto, es distinto en cada contrato y lo fija el mercado donde cotiza. Es lo que convierte un movimiento en dinero, y tiene su definición de una frase en el diccionario del inversor.

Por qué la fórmula no necesita el precio al que entraste, con el ejemplo de dos operaciones idénticas a niveles distintos, está en cómo se calcula el resultado de un futuro.

¿Qué se anota de un futuro en Million Club?

Cuatro datos al abrir, y ninguno es un precio: el contrato, elegido de un desplegable con los 17 que trae cargados; Largo o Corto; cuántos contratos; y la fecha de entrada. Al cerrar escribes en dólares lo que ganaste o perdiste, tal como te lo enseña tu bróker.

Los futuros son además el único sitio de la app donde se puede abrir una posición en corto, o sea a que el precio baje. En acciones y en opciones no existe esa posibilidad. La asimetría que trae ponerse corto está contada en largo y corto.

Y hay dos cosas que la app no guarda de un futuro, mejor saberlas antes que después:

Una última que sorprende al mirar la cartera: una posición de futuros no suma al Invertido, y su casilla aparece con un guion en vez de con una cifra. Un futuro no inmoviliza el valor del contrato, sino un margen que fija cada bróker y que la app no conoce, así que contarlo como capital puesto sería inventarse una cifra. Lo tienes con el reparto de la cartera en cuánto pesa cada acción en tu cartera.

¿Qué me llevo de todo esto?


Esto es información general para entender qué es un contrato de futuros, no asesoramiento financiero ni fiscal, ni una invitación a operar con estos productos. Los futuros multiplican las pérdidas con el mismo número con el que multiplican las ganancias, y que un contrato sea pequeño no lo vuelve seguro. Para decisiones sobre tus inversiones, consulta con un profesional que conozca tu situación concreta.

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