Qué es una opción call y una put, sin fórmulas

Dos trazos en espejo sobre una misma línea de puntos: uno sube hacia la derecha y el otro sube hacia la izquierda, y cada uno se apoya plano en el lado contrario

Una call es el derecho a comprar algo a un precio fijado, hasta una fecha. Una put es el derecho a venderlo a un precio fijado, hasta esa misma clase de fecha. En los dos casos compras un derecho y pagas por él, y ese pago es lo máximo que puedes perder: si llegado el momento el derecho no te sirve, simplemente no lo usas, y lo que se queda por el camino es el dinero que pusiste.

Eso es todo el concepto. Lo que sigue son las cuatro cosas que hacen falta para que ese derecho signifique algo concreto (a qué precio, hasta cuándo, cuánto cuesta y qué pasa en cada final), contadas con números y sin una sola letra griega.

¿Qué compras exactamente cuando compras una opción?

Un derecho con fecha de caducidad. No la acción, no una parte de la empresa: el derecho a hacer algo con ella antes de un día concreto.

Ese derecho viene siempre con cuatro datos escritos:

Dato Qué te dice
Sobre qué va La acción o el fondo de debajo, por ejemplo AAPL
Call o put Si el derecho es a comprar (call) o a vender (put)
Strike El precio fijado con el que se compara la realidad
Vencimiento El día en que el derecho deja de existir

Y viene con un precio, la prima, que es lo que pagas por tener ese derecho. La prima se cotiza por acción, pero un contrato cubre 100 acciones, así que una prima de $3.50 significa que ese contrato te cuesta $350. De dónde sale ese 100 y por qué es el error de cuentas más caro de quien empieza está en por qué un contrato de opciones son 100 acciones.

La palabra “derecho” es la que hay que subrayar. Un derecho no obliga a nada: puedes usarlo o dejarlo pasar. Lo que no puedes es recuperar lo que pagaste por tenerlo.

¿Qué es una call, con números?

El derecho a comprar a un precio fijo aunque la cosa haya subido por encima.

Imagina una acción que hoy vale $190. Compras una call con strike $200 que vence dentro de tres meses, y ese contrato te cuesta $350.

Lo que acabas de comprar es esto: hasta esa fecha, puedes comprar esas 100 acciones a $200 cada una, valga lo que valga en el mercado.

Fíjate en la asimetría, porque es lo que define el instrumento: arriba, la diferencia a tu favor crece con cada dólar que sube la acción. Abajo, se para en seco: lo peor que te puede pasar son los $350 que pusiste.

¿Qué es una put, con números?

Exactamente lo mismo mirando en la otra dirección: el derecho a vender a un precio fijo aunque la cosa se haya hundido por debajo.

Otra acción, esta vale hoy $50. Compras una put con strike $45 y ese contrato te cuesta $200.

Por eso una put es la forma más directa de que te vaya bien cuando algo baja sin tener que vender nada que no tengas. Es una de las dos maneras de apostar a la baja, y la otra, ponerse corto, funciona de un modo bastante distinto: está contada en largo y corto: qué significa apostar a que algo baja.

¿Cómo se gana dinero con esto, en la práctica?

Revendiendo el contrato antes de la fecha, no ejercitándolo.

Es la parte que más despista. En teoría una call sirve para comprar las acciones al strike; en la práctica no hace falta llegar hasta ahí, porque mientras el contrato tenga valor puedes revenderlo, y lo que te llevas es la diferencia entre lo que pagaste por él y lo que te dan.

Con la call del ejemplo: la compraste por $350 y la cierras por $900.

900 − 350 = $550

Ganaste $550 con un contrato. Y si en vez de subir hubiera bajado y la cerraras por $120:

120 − 350 = −$230

Perdiste $230. Es la misma resta las dos veces. La cuenta completa, incluidos los casos con varios contratos, está en cómo llevar el registro de tus opciones.

Un aviso para no construirte un modelo equivocado: el precio de un contrato no se mueve solo con el precio de la acción de debajo. También cuenta cuánto tiempo le queda, y por eso una acción puede subir un poco y el contrato valer menos que ayer. Para entender qué compraste no hace falta saber más que eso; para operarlo, sí, y ahí ya no llega esta guía.

¿Qué pasa si acierto y qué pasa si no?

Los dos finales, uno al lado del otro, con la call de $350 del ejemplo:

Cómo acaba Qué pasa con el derecho Tu resultado
La acción sube bastante Vale más de lo que pagaste Ganas la diferencia, sin techo escrito
La acción sube poquito Puede valer menos que ayer, por el tiempo que ya pasó Puedes acabar perdiendo aunque acertaras la dirección
La acción no se mueve Se va apagando conforme se acerca la fecha Pierdes casi todo o todo
La acción baja El derecho a comprar caro no le sirve a nadie Pierdes los $350

La fila que hay que leer dos veces es la última, y no por lo grande que sea el número: por lo fácil que es llegar a ella. Perder el 100% de lo que pusiste en una opción no requiere que la empresa quiebre ni que pase nada raro, solo que el calendario se acabe antes de que ocurra lo que esperabas. En una acción puedes esperar años; aquí la fecha ya estaba escrita el día que entraste.

La otra cara es la que ya viste arriba, y también es cierta: por mucho que se tuerza, lo máximo que pierde quien compra una opción es la prima que pagó. Las dos frases van juntas. Contar solo una de las dos es lo que hace que alguien empiece a operar opciones con una idea equivocada de lo que hay en juego.

¿Call y put es lo mismo que subir y bajar?

Casi, y ese “casi” evita un malentendido caro.

Una call te va bien si la cosa sube, y una put te va bien si baja, sí. Pero no basta con acertar la dirección: tiene que subir o bajar lo suficiente y antes de la fecha. Una acción que sube un 2% en dos meses le da la razón a quien compró una call, y aun así ese contrato puede cerrarse con pérdida, porque el tiempo que se consumió por el camino también cuenta.

Es la diferencia práctica más grande frente a comprar la acción a secas: ahí solo tienes que acertar hacia dónde. Aquí tienes que acertar hacia dónde, cuánto y cuándo, las tres a la vez.

¿Se pueden anotar calls y puts en Million Club?

Sí, comprándolas, que es de lo que trata toda esta guía. Se anotan con seis datos: la acción de debajo, si es call o put, cuántos contratos, lo que costó un contrato entero, el día que entraste y el vencimiento. El strike es un séptimo dato opcional que conviene rellenar igual.

Hay dos cosas que hoy no se pueden hacer, y es mejor saberlas ahora:

Las dos limitaciones, con lo que sí queda registrado en cada caso, están en cómo llevar el registro de tus opciones.

¿Qué me llevo de todo esto?


Esto es información general para ayudarte a entender qué es un contrato de opciones, no asesoramiento financiero ni fiscal, ni una invitación a operar con estos productos. Una opción puede perder todo su valor antes de su vencimiento. Para decisiones sobre tus inversiones, consulta con un profesional que conozca tu situación concreta.

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