Cómo llevar el registro de tus opciones sin volverte loco

Tres fichas rectangulares alineadas, cada una con una marca de fecha en la esquina, y la tercera medio desvanecida

Llevar el registro de una opción son seis datos, y ninguno de ellos es una fórmula: qué acción hay debajo, si es call o put, cuántos contratos compraste, cuánto te costó un contrato entero, qué día entraste y qué día vence. Con eso ya puedes calcular lo que llevas puesto y lo que ganaste o perdiste al cerrar. El strike es un séptimo dato que conviene guardar, pero no entra en ninguna cuenta.

Lo que hace que anotar opciones se sienta más difícil que anotar acciones no son los datos, son las unidades: un contrato de opciones no es una acción, son 100, y hay tres precios distintos rondando la misma operación. Esta guía separa esos tres precios de una vez y después va, en orden, por todo lo que pasa desde que compras el contrato hasta que lo cierras.

No va a explicarte cuándo operar opciones ni cómo elegir un strike. Va de la parte aburrida, que es justamente la que se pierde: llevar la cuenta.

¿Qué se anota de una opción, exactamente?

Estos siete datos. Los seis primeros son obligatorios y el último no:

Dato Qué escribes ¿Hace falta?
La acción de debajo El símbolo de la empresa sobre la que va el contrato, por ejemplo AAPL
Call o put Si el contrato te da derecho a comprar (call) o a vender (put)
Contratos Cuántos contratos, no cuántas acciones
Costo por contrato Lo que te costó un contrato completo, en dinero
Fecha de entrada El día que lo compraste
Vencimiento El día en que el contrato deja de existir
Strike El precio fijado en el contrato No, es solo referencia

Si alguna de esas palabras te suena a otro idioma, están todas definidas sin jerga en el diccionario del inversor: ahí tienes call, put, strike y vencimiento en una frase cada una. Y si lo que te falta no es la palabra sino el concepto entero, empieza por qué es una opción call y una put: qué derecho compras, qué pagas y qué pasa cuando aciertas y cuando no.

Dos comentarios sobre esa tabla, porque son las dos preguntas que llegan siempre.

El strike no hace falta y sin embargo conviene ponerlo. No participa en ningún cálculo: tu ganancia, lo que llevas invertido y el resumen de tus estadísticas salen todos del precio y de la cantidad, nunca del strike. Es un campo de referencia, para que dentro de seis meses sepas de qué contrato estabas hablando. Puedes dejarlo en blanco y todo lo demás funciona igual.

El vencimiento sí hace falta, aunque tampoco entre en ninguna cuenta. Es lo que convierte tu lista en algo legible: sin esa fecha, dentro de un año tendrás cuatro contratos de la misma empresa y ninguna forma de saber cuál era cuál.

Las comisiones no tienen casilla propia. Ni en opciones ni en nada. La forma limpia de que no se te pierdan es sumarlas a lo que anotas como costo del contrato, igual que se explica en cómo calcular la ganancia de una acción. Si tu bróker te cobró $6.50 por los tres contratos, esos $6.50 salieron de tu bolsillo igual que la prima.

¿Por qué el precio que escribes es el del contrato entero?

Porque es el único de los tres precios que corresponde a dinero que se movió de tu cuenta.

Cuando miras una opción hay tres números rondando, y confundirlos es el error de cuentas más caro que comete quien empieza:

  1. La prima por acción. Es el número que ves cotizado, por ejemplo $3.50. No es lo que pagas.
  2. El costo de un contrato. La prima por acción multiplicada por 100, o sea $350. Esto sí es lo que pagas por un contrato.
  3. El total de la operación. El costo por contrato multiplicado por cuántos compraste. Tres contratos a $350 son $1,050.

Un contrato de opciones son 100 acciones siempre, en todos los contratos estándar del mercado estadounidense, y por eso ese ×100 aparece en cualquier cuenta que hagas. Está contado entero, con de dónde sale el número, en por qué un contrato de opciones son 100 acciones.

En Million Club el campo se llama Costo por contrato y debajo dice “Lo que cuesta 1 contrato completo”. Ahí escribes 350, no 3.50. Nunca tecleas el ×100: el multiplicador vive dentro del cálculo, y cada cifra que la app te enseña después ya lo trae aplicado.

¿Cuánto dinero tienes puesto de verdad?

Contratos por costo por contrato. Nada más.

Sigamos el ejemplo entero. El 10 de septiembre compras 3 contratos call de AAPL, strike $200, con vencimiento el 18 de diciembre, y cada contrato te costó $350:

Dato Lo que anotas
Acción AAPL
Tipo Call
Contratos 3
Costo por contrato $350
Fecha de entrada 10/09/2026
Vencimiento 18/12/2026
Strike $200

Lo que tienes puesto es 3 × $350 = $1,050. Esa es la cifra que aparece como total en la pantalla mientras escribes, y es la misma que después cuenta como tu Invertido en la cartera. No hay que multiplicar por 100 en ningún momento, porque los $350 ya lo llevan dentro.

Fíjate en lo que acaba de pasar, porque es la trampa: la misma operación descrita como “tres contratos a 3.50” suena a $10.50 y son $1,050. Cien veces más. Ese salto es la razón de que aquí el campo pida dinero y no prima.

¿Cómo se calcula la ganancia cuando cierras el contrato?

Diferencia de precio por contrato, multiplicada por cuántos contratos cerraste. Y ya está: si escribes los dos precios en la misma unidad, el ×100 se cancela solo y no aparece en la cuenta.

Sigamos con los 3 contratos de AAPL que te costaron $350 cada uno. Pasan dos meses y los vendes a $520 por contrato:

(520 − 350) × 3 = $510

Ganaste $510. Ese es el número, y no hace falta ningún 100 por ningún lado porque los dos precios ya vienen medidos por contrato.

Al revés funciona igual. Si en vez de subir, el contrato hubiera bajado y lo hubieras cerrado a $120:

(120 − 350) × 3 = −$690

Perdiste $690, que son casi dos tercios de lo que pusiste. Las dos cuentas son la misma resta, y esa simetría es importante de ver antes de operar el primer contrato: lo que multiplica hacia arriba multiplica hacia abajo con la misma fuerza.

Un detalle de vocabulario que evita un susto: en la app, el campo donde escribes el precio de cierre habla por contrato, igual que el de la compra. Si vendiste tres contratos y por los tres te dieron $1,560, lo que escribes es 520, no 1,560.

Esa cuenta, con lo que hace y lo que deja fuera, tiene su propia página: cómo calcular la ganancia de una opción al cerrarla, donde están los cuatro datos que no participan en ella y por qué una call y una put se calculan igual.

¿Y si cierro solo una parte de los contratos?

Cada compra se guarda como un lote independiente, y de un lote puedes cerrar una parte y dejar el resto vivo.

Con los mismos 3 contratos comprados a $350, imagina que vendes uno solo a $520 y te quedas con dos:

Ese último punto es el que más gente se salta. Lo que llevas invertido no es la suma histórica de todo lo que compraste alguna vez: es lo que te costó lo que todavía tienes. Cuando cierras algo, el dinero deja de estar puesto ahí, y la cifra baja.

Si más adelante vendes los dos que quedan a otro precio, esa segunda venta se calcula contra los mismos $350 del lote original, no contra un promedio nuevo.

¿Cómo distingo dos contratos distintos de la misma empresa?

Por el lote, no por el símbolo.

Aquí hay una limitación práctica que conviene conocer antes de empezar: el campo del símbolo acepta hasta 6 caracteres, en mayúsculas y sin espacios. Es decir, no puedes inventarte un símbolo largo tipo “AAPL 200C DIC” para diferenciar contratos. Todas tus opciones sobre Apple van a vivir bajo el mismo símbolo, AAPL.

Lo que las mantiene separadas es que cada compra es su propio lote, con sus propios datos: sus contratos, su costo, su call o put, su strike y su vencimiento. Al abrir la posición ves los lotes uno debajo del otro, cada uno con su fecha y con su “Strike: $200 · Call” escrito al lado, y eliges cuál cierras. Dos contratos comprados el mismo día sobre la misma empresa pero con strikes distintos son dos lotes distintos, y se cierran por separado.

De ahí que valga la pena rellenar el strike aunque sea opcional: es lo que distingue una fila de otra cuando tienes tres.

¿Dónde veo las opciones que ya cerré?

En el mismo sitio que todo lo demás, y esa es la gracia de anotarlas.

Una opción cerrada pasa a Vendidas, junto a tus acciones y tus futuros cerrados, y su ganancia entra en las mismas dos cifras que el resto:

Eso último es más útil de lo que parece. Si operas opciones y acciones a la vez, tu porcentaje de aciertos mezcla las dos, así que la pregunta “¿me está saliendo mejor una cosa u otra?” solo se puede responder si las dos están anotadas. La que no anotas no entra en la cuenta, y la cuenta que sale sin ella es la que te dice, equivocadamente, cómo te está yendo.

¿La app me dice cuánto vale hoy mi opción?

No, y no es un olvido.

Million Club no tiene ninguna fuente de precios de mercado. No sabe a cuánto cotiza hoy tu contrato, no puede decirte si está dentro o fuera del dinero en este momento, y no te avisa cuando se acerca un vencimiento. Todos los números que ves salen de lo que tú anotaste, y de nada más.

Lo que sí puedes ver, en cualquier momento, es lo que te costó cada contrato, qué contratos siguen abiertos y cuánto ganaste o perdiste en los que ya cerraste. Para saber a cuánto cotiza tu opción ahora mismo, el sitio es tu bróker, que además es el único que tiene el dato bueno.

Merece la pena decirlo sin rodeos porque cambia lo que es esta herramienta: es un registro de lo que hiciste, no una pantalla de mercado.

¿Y si la dejo llegar a su fecha sin venderla?

Lo anotas como un cierre a $0, y ese es el número correcto: el contrato llegó a su fecha sin valer nada, así que lo que recibiste por él fue cero.

Ciérralo como cualquier otra venta, con la fecha del vencimiento, y escribe 0 en el precio de cierre. La app registra la pérdida de todo lo que pusiste: si eran 10 contratos a $200, la operación queda con una ganancia de −$2,000, el lote pasa a cerrado y su costo deja de contar como dinero puesto.

Lo decimos aquí, en la guía que explica cómo llevar la cuenta, y no en letra pequeña, porque es justo la siguiente pregunta de cualquiera que anote su primer contrato. Si tu forma de operar opciones consiste en dejarlas correr hasta la fecha, es el desenlace que más veces vas a anotar.

Y es el que más te conviene no saltarte: un contrato que expira sin valor es una pérdida del 100%, y si se queda abierto tu porcentaje de aciertos sale mejor de lo que fue. Lo tienes con números en la guía del porcentaje de aciertos en opciones.

Al cero solo se puede cerrar, nunca abrir: comprar algo a $0 no significa nada, y dejaría el costo de esa posición mal para siempre.

¿Puedo anotar una opción que vendí para abrir?

Hoy no. Una opción se anota comprando.

En la app, abrir una posición vendiendo (lo que en futuros se llama ponerse corto) está permitido solo en futuros. En opciones, “Venta” significa cerrar un contrato que ya tenías comprado, no abrir uno nuevo vendiéndolo.

Traducido a estrategias concretas: una covered call o una cash secured put, que empiezan cobrando una prima en vez de pagándola, no encajan hoy en el formulario tal cual. Es mejor que lo sepas ahora, en dos líneas, a que lo descubras con el contrato ya abierto y la prima ya cobrada.

¿Qué tiene una opción que una acción no tiene?

Dos cosas, y las dos empujan en la misma dirección: hacen que se pierda dinero más rápido.

Una fecha de caducidad. Una acción la puedes tener veinte años y esperar. Un contrato tiene escrito desde el primer día el día en que deja de existir. Si lo que tenía que pasar no pasa antes de esa fecha, no hay una versión de “esperar a que se recupere”: el contrato llega a su vencimiento y lo que pagaste por él no vuelve. Perder el 100% de lo que pusiste en una operación concreta no requiere que la empresa quiebre, solo que el calendario se acabe.

El multiplicador. Ese ×100 que hace cómodo escribir “3.50” es el mismo que convierte una operación que parece pequeña en una cantidad de dinero que no lo es. Diez contratos “a 3.50” son $3,500. Y como la resta del cierre se multiplica por los mismos contratos, un movimiento pequeño del precio del contrato es un movimiento grande de tu dinero.

Nada de esto es un argumento para operar opciones ni para no operarlas. Es la descripción del instrumento. Si vas a anotarlas, conviene que la parte del riesgo esté tan clara como la parte de la mecánica, porque la mecánica se aprende en una tarde y el riesgo se aprende perdiendo dinero.

¿Qué me llevo de todo esto?


Esto es información general para ayudarte a entender cómo se registra una operación, no asesoramiento financiero ni fiscal, ni una recomendación de operar opciones. Las opciones pueden perder todo su valor antes de su vencimiento. Para decisiones sobre tus inversiones, consulta con un profesional que conozca tu situación concreta.

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