Plantilla de Google Sheets para inversiones: qué resuelve y dónde se queda corta

Sí, una plantilla gratis de Google Sheets sirve, y trae tres cosas que un
archivo guardado en tu disco no trae: se abre desde cualquier dispositivo sin
que te mandes el archivo por correo, se comparte por enlace, y tiene una
función de cotizaciones dentro de la propia hoja, GOOGLEFINANCE, sin
instalar nada.
Se queda corta en un sitio muy concreto, y no es el mismo sitio en el que se queda corta una hoja de Excel: una celda con una fórmula de precio no tiene memoria. Te enseña cuánto vale hoy y borra cuánto valía el día que vendiste. Si la ganancia de tus ventas sale de esa celda, la venta que hiciste en junio dice una cifra distinta cada vez que abres el archivo. Abajo está el caso con los números.
¿Qué te da Google Sheets que un archivo en tu disco no te da?
Cosas reales, y conviene decirlas antes de buscarle los fallos:
- Está donde estés. El teléfono en la fila del banco y la computadora de casa abren la misma hoja, sin versiones sueltas llamadas “cartera_final_v3”.
- Se comparte con un enlace. Si quieres que tu pareja o tu contador vean tus números, es un botón, no un adjunto.
- Guarda historial de versiones. Puedes volver a como estaba la hoja antes de que alguien tocara una celda. Con dos límites que conviene mirar: solo lo consulta quien tenga permiso de edición, y las versiones con nombre están topadas en 15 por hoja de cálculo.
- Trae cotizaciones dentro de la hoja.
GOOGLEFINANCEte devuelve el precio de un símbolo sin que tú lo escribas a mano. - Varias personas a la vez, sin pisarse. Dos cursores en la misma tabla y cada cambio queda con nombre y hora.
Nada de eso es poca cosa, y las dos últimas son justo lo que inclina la balanza hacia Sheets y no hacia un archivo local. La pregunta de esta guía no es si Sheets sirve, es para qué sirve bien.
¿Qué columnas necesita la hoja, y qué pasa cuando vendo solo una parte?
Eso no cambia entre una hoja y otra, así que no se repite aquí: las columnas mínimas y el fallo grande de cualquier hoja de cálculo, el del cierre parcial, están trabajados con los números en llevar tus inversiones en Excel.
El resumen de una línea, por si no vas a abrirla ahora: cuando vendes 15 de 30 acciones que compraste en dos tandas a precios distintos, la misma venta admite $225, $150 o $75 de ganancia según de qué compra decidas que salieron, y tu hoja elige una sola sin preguntarte. Sheets colapsa las dos compras en un precio promedio exactamente igual que Excel, porque es lo que hace cualquier hoja de cálculo con una columna de promedio.
Lo que sigue aquí abajo es lo que solo pasa cuando tu hoja vive en la nube y trae precios dentro.
¿Puedo llevar mi cartera con GOOGLEFINANCE?
Para ver a cuánto cotiza algo hoy, sí, y funciona bien. Para llevar el registro de lo que ya cerraste, no, y vale la pena entender por qué antes de montar la plantilla encima.
Empecemos por lo que dice la propia ayuda de Google sobre la función, que ya acota bastante:
- las cotizaciones no salen de todos los mercados y pueden llegar con hasta 20 minutos de retraso;
- no todos los futuros están soportados;
- la función solo está disponible en inglés y no cubre todas las bolsas internacionales;
- el dato histórico no se puede leer desde la API de Sheets ni desde Apps Script, así que automatizar encima tiene un techo.
Si operas acciones de Estados Unidos, con eso te sobra. Si tu ticker es de la bolsa de tu país, es la primera pared con la que te vas a chocar.
La celda que hoy dice $145 mañana dice otra cosa
Este es el problema de fondo, y no lo arregla ninguna plantilla mejor hecha.
| Día | Lo que haces | Lo que dice tu hoja |
|---|---|---|
| 5 de febrero | Compras 10 acciones a $100: pones $1,000 | La celda de precio trae el precio de hoy |
| 12 de junio | Vendes las 10 a $145: cobras $1,450 | La celda de precio sigue trayendo el precio de hoy |
| 15 de junio | No haces nada, la acción cae a $138 | Tu venta de junio pasa a decir otra cosa |
La ganancia de esa venta es $450, y es un hecho cerrado: cobraste $1,450 y habías puesto $1,000. No depende de nada más.
Pero si la columna de precio de esa fila es la fórmula, tu hoja no calcula contra los $145 a los que vendiste, calcula contra lo que la función devuelva en el momento de abrir el archivo. El lunes siguiente, con la acción a $138, esa misma venta cerrada dice 10 × 138 − 1,000 = $380. Dos meses después dirá otra cifra distinta.
$450 frente a $380 son $70 de diferencia en una sola venta, y lo peor es que no hay ningún error que corregir: la hoja está haciendo exactamente lo que le pediste, que es mirar el precio de hoy.
La forma de arreglarlo es conocida: el día que vendes, pegas el precio como valor y matas la fórmula en esa fila. El problema no es que sea difícil, es que hay que acordarse cada vez, y basta olvidarlo una vez para que el año deje de cuadrar sin que aparezca ningún error por ninguna parte.
¿Quién puede ver tu hoja si la compartes por enlace?
Quien tenga el enlace, si el acceso está en “Cualquiera con el enlace”. Google lo dice sin rodeos en su ayuda: quien tenga el enlace puede abrir el archivo sin iniciar sesión en ninguna cuenta, y quien entra sin identificarse aparece como un visitante anónimo. Puedes elegir con qué papel entra, lector, comentador o editor, con un detalle que se pasa por alto: editor incluye poder volver a compartir.
Eso no es un fallo de Sheets, es cómo funciona: la unidad de acceso es el archivo y la llave es el enlace. La hoja no puede distinguir entre la persona a la que se lo mandaste y la persona a la que esa persona se lo reenvió seis meses después.
Si tu hoja de inversiones vive en Sheets, tres cosas concretas que puedes hacer hoy:
- Deja el acceso en “Restringido” y comparte por correo, uno a uno, en vez de generar un enlace abierto.
- Si compartes, entra como lector, salvo que la otra persona tenga que escribir de verdad.
- Acuérdate de quién es dueño del archivo. El historial de versiones solo lo consulta quien tiene permiso de edición, y el dueño puede borrar ese historial de forma permanente.
¿Cuándo Google Sheets sigue siendo la respuesta correcta?
Cuando se cumplen las dos primeras de estas tres, y sin discusión si además se cumple la tercera:
- Lo que quieres es un tablero, no un archivo. Tu pregunta de cada día es
“¿cuánto vale esto hoy?”, y para eso una celda con
GOOGLEFINANCEes perfecta. - Compras entero y vendes entero, o vendes todo de una vez, así que nunca te toca repartir una venta entre dos compras.
- Necesitas que otra persona lo vea, en vivo y sin pedirte permiso cada vez.
Con ese perfil, una plantilla gratis te da más de lo que necesitas, y montar otra cosa encima es trabajo sin premio.
¿Qué hace Million Club que una hoja en la nube no hace sola?
Cuatro cosas, y todas salen de lo mismo: aquí un número que ya pasó es un dato guardado, no el resultado de una cuenta que se rehace al abrir.
- El precio al que cerraste se queda escrito. No hay ninguna fórmula apuntando al mercado, así que tu venta de junio dice lo mismo en junio que en diciembre.
- No hay celdas. No hay rango que se quede corto al insertar una fila ni fórmula que se arrastre una de más, porque no hay ninguna fórmula que copiar.
- El acceso es tu cuenta, no un enlace. No existe un “cualquiera con el enlace” que reenviar, porque no hay ninguna función de compartir.
- Cada compra sigue siendo un lote con su fecha, y al vender eliges cuál cierras, prerrellenado con las más antiguas y editable antes de guardar. Es el mismo mecanismo que está explicado con los números en cuál de mis compras se vende primero.
¿Y qué no hace Million Club, que tu hoja de Sheets sí?
Va sin rodeos, porque es la parte que decide si esto te sirve:
- Million Club no conoce ningún precio de mercado. Ninguno. No hay función de cotizaciones, ni la va a haber pidiéndote que la escribas a mano. Una posición abierta cuenta a lo que te costó, y su ganancia aparece el día que vendes.
- No se comparte con nadie. No hay enlace, ni invitados, ni cuenta a dos manos. Si necesitas que otra persona mire tus números en vivo, eso hoy no está.
- Nada se importa de tu bróker. Todo lo escribes tú. La importación está planificada para más adelante, sin fecha, y hasta que exista no la cuentes.
- Solo lleva acciones, opciones y futuros. No hay cripto ni bienes raíces, ni cuentas de ahorro. En una hoja eso cabe, aquí no.
- No hay una casilla de comisiones. Si tu bróker te cobra por operar, la forma limpia de que no se pierdan es sumarlas al precio que anotas.
- La moneda es solo la forma de mostrar el número. Cambiar de dólares a pesos cambia el símbolo y los separadores, no la cantidad.
Si algo de esa lista es imprescindible para ti, quédate en tu hoja. Es una respuesta honesta y es la correcta más veces de lo que parece.
¿Y si un día quiero volver a mi hoja?
Te llevas todo. Desde Ajustes descargas un CSV con todas tus operaciones, en diez columnas, y se importa en Sheets como cualquier otro CSV.
Dos detalles que te ahorran rehacer columnas: los números salen con el separador decimal de tu moneda, y las fechas salen como 05/02/2026, no en el orden de mes primero.
¿Entonces me paso o no?
Depende de qué quieres que haga tu hoja, y son dos trabajos distintos:
- Si quieres saber cuánto vale hoy tu cartera, quédate donde estás. Eso lo
hace bien una plantilla con
GOOGLEFINANCEy aquí no lo hacemos en absoluto. - Si quieres poder mirar dentro de dos años lo que hiciste y ver los mismos números que viste el día que lo hiciste, una celda con fórmula no es el sitio donde guardarlo.
Si tu duda de fondo es si esto se solapa con lo que ya te da tu bróker, está contestado aparte en ¿para qué sirve una app de seguimiento si tu bróker ya te da números?. Y si lo que te frena es haberte encontrado apps de inversión que hablan un español raro, eso también: ¿existe una app de inversiones que hable español de verdad?.
Esto es información general para ayudarte a entender el cálculo, no asesoramiento financiero ni fiscal. Para decisiones importantes sobre tus inversiones o tus impuestos, consulta con un profesional que conozca tu situación concreta.
